Miércoles, Febrero 22, 2012
   
Letra

Maricela

Maricela Díaz

Especialista en trabajos vivenciales a través de los sueños.

Psicóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México.

42 años de experiencia como Psicoanalista.

38 años de experiencia trabajando bajo el encuadre de Terapia de Acción.

Formación cómo Psicoanalista en AMPIEP, A.C. (Asociación Mexicana para la Práctica, Investigación y Enseñanza del Psicoanálisis).

Formación cómo Psicoanalista en AMPAG (Asociación Mexicana de analistas de Grupo).

La  razón  por la que cambié de la psicoterapia clásica tradicional, a la Terapia de Acción fue  al  descubrír , por mi propia experiencia  como paciente de la Dra Berta Roth (creadora de la Terapia de Acción), que en cada sesión que duraba hora y media, sentía una enorme liberación y una comprensión profunda de mi situación, era un entendimiento diferente ya que cada vez sabía más de mi misma, intelectualizando menos.

La diferencia sustancial tiene que ver con que el paciente encuentra sus propias respuestas, a través de la guía y del acompañamiento de su terapeuta de acción. Este encuadre  se enfoca más con hacer, que con decir, cada experiencia desde la vivencia, se convierte en irreversible y esto se traduce en muchos menos años de Terapia.

Si  el marco de la terapia es de hora y media, dos veces  a la semana, la cura se puede alcanzar en dos años.  Se trabaja también en grupo, lo que reduce su costo, sin menoscabo de la calidad.

Quiero mostrar un ejemplo a través  del manejo de un sueño, de una paciente de 34 años , que recurre a mi porque se quiere divorciar de su marido, ya que está enamorada de otro hombre.

 

La Iglesia

Soñé una iglesia, la típica, vieja, enorme, tenía dos niveles, abajo una capilla y la iglesia propiamente dicha, arriba. Era muy grande, muy elevada, vacía, con su cúpula decorada como en la época de la colonia. Lo más extraño es que el altar flotaba, y todavía más raro es que al padre lo subían con cuerdas, amarrado para que llegara a la altura del altar.

- No entiendo nada, dice Claudia.

- ¿Quieres entenderlo? Pregunta Maricela.

- Sí.

- Te voy a pedir que te describas siendo ésta iglesia, en primera persona, en presente y con los ojos cerrados. Busca la manera de graficarla con la postura de tu cuerpo. ¿Dónde la pones?

- Aquí.

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