Nuestras arterias son las responsables de hacer llegar el agua, alimento y oxígeno que nuestras células, tejidos y órganos necesitan para vivir, si ellas se tapan, nuestras células morirán.
Si se tapara una arteria que alimenta al tejido del corazón o del cerebro, sufriríamos de infarto.
¡Así es que no dejes que se tapen!
¿Y quienes son los responsables de que nuestras valiosas arterías se bloqueen?
Las arterias se tapan principalmente por colesterol "malo" (colesterol de baja densidad vLDL y LDL), triglicéridos y monocitos (células de sistema inmune).
Sin embargo, también hay procesos de limpieza de arterias, el colesterol "bueno" (colesterol de alta densidad HDL) y los monocitos están continuamente limpiando nuestras arterias, así es que como todo en este mundo, éste es un proceso dinámico en el que se busca un equilibro.
El equilibrio se rompe cuando la cantidad de colesterol "malo" y de triglicéridos sobrepasa la capacidad de los monocitos y colesterol "bueno", es entonces cuando los monocitos se convierten en parte del problema.
Uno de los directores de orquesta de este equilibrio es el hígado, ya que es el que produce tanto al colesterol "bueno" cómo a los "malos". Nosotros podemos ayudar al hígado, a través las decisiones que tomamos cada día, a que produzca más colesterol "bueno" que "malo".
Otro elemento interesante del cual se habla poco, son los procesos de inflamación. Cuando existen procesos de inflamación en nuestro cuerpo, se produce más LDL y vLDL y también más monocitos, aumentando las posibilidad de tapar a nuestras arterias, así es que hay que reducir los procesos de inflamación.
Elecciones
para unas arterias limpias:
1. Come pescado por lo menos 3 días a la semana y pollo por lo menos 2 días a la semana.
2. Sólo come carne roja una vez a la semana o cada quince días.
3. Intenta no comer carne de puerco más que ocasionalmente: 1 vez al mes. La carne de puerco está más relacionada con procesos de inflamación que la carne de res.
4. Come muchas verduras crudas y cocidas, especialmente verde que te quiero verde.
5. El huevo es rico y nutritivo y eleva las concentraciones de colesterol bueno, come por lo menos 3 huevos a la semana.
6. Elimina de tu dieta todo lo que tenga fructuosa y que no tenga fibra: la fructuosa al igual que el alcohol se metabolizan en el hígado y se convierten en colesterol "malo". Lee la etiqueta y no consumas productos con fructuosa ni con edulcorantes artificiales. Si quieres algo dulce, come una fruta ó endulza con piloncillo.
7. Introduce en tu dieta fibra: avena, arroz salvaje, arroz integral, pan integral de centeno, frijoles de olla, lentejas y quinoa. Son ricos en fibra y ayudan a eliminar el colesterol malo.
Recuerda que las decisiones que tomas cada día son las que pueden hacer de tu vida una vida 
